¿Qué Significa Recibir Jesucristo? Muchas veces pensamos que esta es una acción de simple declaración pública y que con eso basta para ser salvos, para llamarnos cristianos, para sentirnos parte de la iglesia o creer que ya Dios nos va a conceder todas nuestras peticiones.

Hemos hecho de la supuesta “confesión de fe” un rito y un mito que nos ha llevado a tergiversar el verdadero nuevo nacimiento, obrado por el Espíritu Santo, y que hace efectiva la fe en Jesucristo y que nos convierte en verdaderos creyentes, en verdaderos cristianos.

Vamos a reflexionar sobre lo que significa verdaderamente recibir al Señor Jesucristo, las implicaciones doctrinales que esto tiene, la forma en que impacta la vida del nuevo creyente y los maravillosos recursos de los que es dotado para dar testimonio de que sí es hijo de Dios.

Colosenses 2:6-7  Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él; arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias.

  1. ¿Qué significa “Haber recibido al Señor Jesucristo”?

Recibir a Jesucristo significa tener una vida centrada en Él, pero para que esto sea posible es necesario comprender que recibir al Señor implica dos cosas.

  • Recibir a Jesucristo como Salvador

Reconocer a Jesucristo como salvador es confesar que por nosotros y por nuestras obras no era posible la salvación. Es reconocer que el hombre no se puede salvar a si mismo y es reconocer que necesita ser salvado de su propio pecado y de la ira divina.

Confesar el nombre de Jesús es hablar implícitamente de una serie de doctrinas esenciales en la vida de los creyentes y de la iglesia, es hablar de la salvación y que solo en Cristo se puede obtener, lo cual implica que la salvación le pertenece a nuestro Dios,

Es hablar de que el hombre esta destituido de alcanzar la gloria de Dios, su naturaleza es de pecado, nació siendo un pecador y vive dominado por el pecado. Es decir que el hombre natural no posee libre albedrio pues es esclavo del mundo, del pecado y de Satanás.

Es hablar de cristología ya que la segunda persona de la Trinidad tuvo que hacerse hombre para poder morir en la cruz; ser completamente santo para vencer al pecado, a la muerte y a Satanás.

De manera que haber recibido al Señor significa reconocer que Él me salvado y no por mis méritos, porque hayamos hecho algo, sino por la gracia divina, reconociendo que Jesucristo es Dios completamente santo.

  • Recibir a Jesucristo como Señor.

Señor Kurios, denota “Amo” “alguien superior frente al cual debe haber sumisión” Dueño” “Demanda una obediencia total al amo, no solo cuando me está viendo”. Si Jesucristo nos salvo, pagando un precio por nosotros, entonces Él pasa a ser nuestro Señor y le cedemos todo  “Dominio y Gobierno”

Romanos 10:9  que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.

(LBLA)  que si confiesas con tu boca a Jesús por Señor, y crees en tu corazón que Dios le resucitó de entre los muertos, serás salvo;

Este versículo debiese entenderse como diciendo que Jesús es Señor de manera cualitativa, es decir, en dominio, autoridad y gobierno. El hombre no salvo, no va a confesar a Jesús como Amo.

Y esta es la diferencia vital entre el salvo y el perdido: uno es gobernado por Cristo, mientras que el otro se halla bajo el kurieo (“dominio”) del pecado (Romanos 6:9).[1] 

  1. Recibir a Jesucristo significa “andar en Él .

Haber recibido a Cristo  tiene implicaciones profundas en nuestra manera de vivir.

  • Andar[2] en Él,

Significa andar alrededor de Él, vivir en torno a Cristo, seguir a Cristo, en general es una vida centrada en Cristo, de modo que como lo expreso pablo “ya no vivo yo mas Cristo vive en mi”,

De manera que, si antes de Cristo vivíamos llevando una vida centrada en el YO, haciendo nuestra voluntad, ahora por la gracia divina las cosas cambian. El centro de nuestra vida ahora será Jesucristo y nos someteremos a su Voluntad perfecta y santa.

Esto solo es posible si reconocemos que nuestra voluntad gobernada por nuestra naturaleza pecaminosa, nos provoca sufrimiento y destrucción, de manera que necesitamos que alguien más gobierne nuestra vida, y ese alguien más es el Señor Jesucristo

Efesios 2:2-5  en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia,  

Entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.

Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo(A) (por gracia sois salvos),

Sin el gobierno de Cristo en nuestra vida, solo es posible seguir la corriente de este mundo, según el dominio que Satanás tiene sobre la mente y el corazón del hombre que lo lleva hacer la voluntad pecaminosa de su propia carne, convirtiéndolos en hijos de la  ira de Dios.

Pero cuando recibimos a Jesucristo, ya podemos conocer su Voluntad y obedecerla, sabiendo que esa capacidad no proviene de nosotros, sino que nos es dada por Él

3. Al recibir a Jesucristo recibimos un nuevo poder

Cuando en la gracia divina llegamos a Cristo, se nos da la provisión necesaria para tener una vida centrada en Él, una vida nueva, una vida transformada, una vida que dé frutos dignos de arrepentimiento.

  • ¿Qué nos ha provisto Dios para andar en Cristo?

Colosenses 2:7 arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias.

(DHH C* 2002*)  profundamente enraizados en él, firmemente fundados en él[e] por la fe, como fuisteis enseñados, y dando siempre gracias a Dios.

a. Arraigados:[3]

Esto significa echar raíces profundamente, enraizados en Él, y este es un acto que sucede una vez y por toda la vida.

Arraigados es un verbo en tiempo perfecto, es decir, nos describe  una acción que ya sucedió en el pasado pero que tiene sus resultados e implicaciones en el presente[4]

Jeremías 17:8  Porque será como el árbol plantado junto a las aguas,(A) que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto.

Salmo 92:12-15  El justo florecerá como la palmera; Crecerá como cedro en el Líbano. Plantados en la casa de Jehová, en los atrios de nuestro Dios florecerán.  Aun en la vejez fructificarán; estarán vigorosos y verdes, Para anunciar que Jehová mi fortaleza es recto, Y que en él no hay injusticia.

(NVI 1984)  para proclamar: «El Señor es justo;  él es mi *Roca,  y en él no hay injusticia.»

De estos versículos podemos aprender lo siguiente:

  • Que la palmera crece en medio de los más grandes desiertos.
  • La raíz se alimenta del agua viva.
  • Algunos árboles son torcidos y nudosos, pero el cristiano es una palmera erguida, es recto como una palmera.
  • La constancia es un ingrediente de la obediencia que requiere Cristo. La edad hace que las otras cosas declinen, pero hace florecer al cristiano. [5]

Es de esa manera que debemos estar arraigados en Cristo. No habrán desiertos ni tempestades que nos arranquen de Él, ni vientos que nos encorven y nos hagan apartar nuestros ojos de Él.

Será de su presencia, de su Palabra, de la fe que Él deposita en nosotros, que nos alimentaremos, que saciaremos nuestra sed, que tomaremos las fuerzas para perseverar y fructificar.

b. sobreedificados[6] en Él:

El fundamento es Cristo, habla de que nuestra vida espiritual está sobre fundamento firme que es la persona de Jesucristo, su obra, su palabra.

Efesios 2:20-22  edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo,  

En quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.

Fundamento: La Persona de Cristo, su obra y la revelación escrita, su Palabra. Pero, para lograr tener este fundamento es necesario:

  • No dejar de congregarse
  • Escuchar y Predicar la sana doctrina, ya que sobre la falsa doctrina se erige la falsa iglesia.
  • Orar y participar de los sacramentos, bautismo y santa cena.
c. Firmemente fundados[7] en Él

Esta firmeza es la que nos sirve para no ser movidos por las falsas doctrinas.

Colosenses 1:23  si en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído, el cual se predica en toda la creación que está debajo del cielo; del cual yo Pablo fui hecho ministro.

d. Abundando en acciones de gracia.

Colosenses 3:17  Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.(G)

(BLS)  Y todo lo que hagan o digan, háganlo como verdaderos seguidores del Señor Jesucristo, y denle gracias a Dios el Padre por lo que Cristo ha hecho por ustedes.

Porque todo lo que somos, lo que llegaremos a ser y todas nuestras bendiciones son en los méritos de Cristo, tu obediencia no es para ganar bendiciones, tu obediencia es una acción de gracias por lo que Él ya hizo por nosotros.

Porque Él nos hizo salvos, nos hizo hijos, nos hizo su iglesia, nos dirige cada día hasta que lleguemos a la plenitud de la vida eterna.

Conclusión:

Recibir a Jesucristo es un acto maravilloso de la bondad de Dios, de su misericordia y gracia para con sus elegidos. Es un hecho que proviene de Dios, que nos reconcilia con Él y que nos permite gozar de todas sus promesas.

Pero recibir a Jesucristo significa que él pasa a ser nuestro Salvador y Señor, que Él gobierna nuestra vida, que nosotros nos sometemos a su voluntad, y que le seremos obedientes, reconociendo que solo en Él encontraremos todo lo necesario para tener una vida santa y agradable a Dios.

Recibir a Jesucristo significa que pasaremos a tener una vida centrada en Él, alrededor de Él, que viviremos para Él, y con ello seremos arraigados, sobre edificados, firmemente fundados en Él y que abundaremos en acciones de gracias por todo lo que Él ya hizo por nosotros.

 

 

 

 

[1]http://www.iglesiareformada.com/Gentry_Senorio_Cristo.pdf

[2]Peripatéode G4012 y G3961; andar todo alrededor, i.e. andar en general (específicamente como prueba de capacidad); figurativamente vivir, moverse uno mismo, seguir (como compañero o partidario):- ocupar, encaminar, hacer, ir, andar, caminar, camino, conducir, proceder.

[3] Jrizóovde G4491; echar raíz (figurativamente hacerse estable):- arraigar.

[4] Comentario Biblico Mundo Hispano, Esword.

[5] Charles Spurgeon, El tesoro de David, pág. 417.

[6] Sobreedificar: epoikodoméo de G1909 y G3618; construir sobre, i.e. (figurativamente) criar:- sobreedificar, edificar encima.

[7] [e] por la fe, bebaióode G949; estabilizar (figurativamente):- afirmar, confirmar. Hacer una base solida.